Actualmente, en pleno siglo XXI se habla mucho sobre la Inteligencia Artificial (IA) y de lo que es capaz de hacer en el mundo; sin embargo, poco se menciona sobre el origen de ésta, por lo que aquí hablaremos brevemente de la historia de este fenómeno que ha causado revolución en la humanidad.
Si bien, de unos años para acá se ha hablado sobre lo que la IA causa en la vida de las personas, ésta en realidad se remonta a la década de los 30, desarrollada por Alan Turing, quién fue un matemático, lógico, informático teórico, criptógrafo y biólogo teórico británico, hoy considerado uno de los padres de la ciencia de la computación y precursor de la informática moderna. Turing ideó soluciones basadas en la computación que ayudaron durante la Segunda Guerra Mundial a descifrar mensajes ocultos que enviaban los nazis mediante la máquina Enigma, lo cual ayudó a salvar miles de vidas.
En cuanto a la IA se refiere, Alan Turing lanzó un estudio en donde mencionaba que las “máquinas eran capaces de pensar”, por lo que eso hacía que las máquinas fueran “inteligentes” y así creó el todavía vigente “Test de Turing” o juego de imitación, en esta prueba se evalúa la capacidad de una máquina para mostrar un comportamiento inteligente similar al de un ser humano, esto se realiza probando la eficacia de la “máquina” sometiendo a juicio las respuestas de un ser humano y de una computadora, si este juego lograba confundir a las personas, se consideraba Inteligencia Artificial.
Sin embargo, pese a que desde entonces se conocía como IA a la capacidad de las computadoras de trabajar tanto como una persona, no fue sino hasta 1956 cuando se formalizó el término Inteligencia Artificial como lo conocemos hoy en día, cuando John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon, hicieron uso de estas palabras durante la conferencia “Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence” en español: Proyecto de Investigación de verano de Dartmouth sobre Inteligencia Artificial, en donde se habló sobre que la inteligencia puede ser descrita con tanta precisión que puede fabricarse una máquina para simularlo, de aquí que a McCarthy se le atribuye el término “Cloud Computing” y fundó junto a Minsky el laboratorio del MIT, donde realizaron los primeros prototipos de IA.
Ahora bien, el siguiente punto importante en esta historia, se remonta al año 1987, cuando Martin Fischles y Oscar Firschein puntualizaron los 12 atributos que debe tener un agente inteligente:
Ahora bien, en la década de los 90 el término dejó de existir sólo en laboratorios y estudios académicos para dar un salto al desarrollo de agentes inteligentes, tal como lo fue el icónico ordenador Deep Blue de IBM que en 1997, logró ganarle al entonces campeón mundial de ajedrez Gari Kasparov.
Actualmente la IA está en pleno auge, ya que cada vez se va ampliando más el uso de ésta porque han ayudado a mejorar procesos complejos, ofrecer soluciones y ayudar a complementar actividades cotidianas del ser humano. La Inteligencia Artificial ya no es sólo una simulación, hoy en día es una realidad que está en manos de la humanidad y que no dejará de ser así, ya que para el 2025 se proyecta que será un año clave en el uso de la IA porque las inteligencias artificiales que conocemos pueden hacer fusión con otras tecnologías como lo son la robótica y la realidad aumentada y de esta forma, ofrecerán una experiencia más completa y realista.